domingo, 2 de octubre de 2011

kinō Haiku

Agria desesperación,
angustia vital,
abandono y locura

roto futuro oscuro,
nostalgia de ayer,
yace destino incierto

Promesas y mentiras
ira y lamento
muerta ya la esperanza

Emoción encontrada
vivencia intensa
Tornado desolador

Paisaje monocromo
páramo agreste
la mente obnubilada

Crece turbia desidia
como alimento
de fiera desalmada

No serás tú, recuerdo,
quien ni forzoso
me proporcione calma

viernes, 30 de septiembre de 2011

Contigo

Contigo la realidad en la noche se desvanece,
como cortina de humo en densa atmósfera
lo tangible, lo social, la convención,
la razón lógica y el mundo exterior desaparecen.

Sensible tacto delicado, brilla en la oscuridad
recorro con mis sentidos tu ondulada geografía,
relajados senderos entre valles y onduladas colinas
percibiéndote piel cálida de nítida suavidad.

Revivo sensaciones y saboreo tus afectos
Escucho tu voz, susurrante en la mar calmada,
navegante en la cama salada, vivo el momento
que me regalas y agradecido sello con un beso.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Cansancio persistente

Cansancio persistente,
pesar melancólico.
Quiero descansar,
huyo de ti, de la gente.

Eterna lucha rutinaria
que cada día me atora
con su acecho inhumano,
vieja alimaña imaginaria.

No hay posibles treguas
en este campo de batalla,
donde desangrada el alma
no halla reposo en mil leguas.

Desvanécese mi conciencia
este día caluroso y soleado.
No sirves astro incandescente
para aliviar mi supervivencia.

Acechan soledad y muerte,
que hambre y miseria quisieran
aunque por fortuna alejadas
no siempre sonreirá mi suerte.

martes, 30 de agosto de 2011

Kaze Haiku

Aliento triunfal
que cambia pronto su faz
máquina infernal

Acude rauda
firme marea etérea
a tu cita anual

Arrastre lejos
tus malos pensamientos
el soplo boreal

Estela solar
firme soporte vital
empuje esencial

lunes, 29 de agosto de 2011

Amanece, si te apetece

Amanece, ama y permanece
radiante, cálida invernal,
cuerpo embriagado de noche
de éxtasis y acto conyugal.

Amanece, pasa y dan las trece,
reposa agotada tu figura
que indolente sucumbe al sueño
donde revives tu aventura.

Amanece y la luna perece,
el mundo puesto en marcha
no espera viajero en la estación
a que se desprenda la escarcha

Amanece, si te apetece
que vivir junto a ti la vida quiero
antes de que me diga el tiempo
que en este duro trance muero

lunes, 18 de julio de 2011

Ella...

La puedo intuir. Ella está ahí, en algún lugar. Me susurra, ríe y me sonríe, me mira, me toca, baila y me canta, pero la densa niebla que ciega y ensordece la poca luz ambiental no me permite confirmar que sea verdaderamente Ella. El deseo me la dibuja y perfila clara, bella y nítida frente a mi, espejo irreal de la realidad, de manera que me obliga a ver que quien tengo al alcance es de alguna manera Ella. Y quiero creerlo aunque sé que no debo dejarme llevar por los indeseables deseos del vendido perro subconsciente.
Y de esa manera, la duda imperecedera se retroalimenta de sí misma como monstruo que ansía sus heces porque se alimenta de basura.

sábado, 18 de junio de 2011

Mefisto

Me levanto de la cama, de madrugada, tras despertarme súbitamente y salgo de la habitación atraido por un extraño resplandor. Reinan un gran silencio y una luminosa oscuridad. No obstante, me siento tranquilo. Al salir de la habitación me encuentro en un gran espacio oscuro, brumoso, con un punto levemente iluminado alrededor de una imagen humana extraña, sentada en una silla y mirando hacia mi posición. Me giro pero no hallo la puerta de mi habitación. Estoy en ese espacio brumoso sin más límites que la oscuridad. Noto su mirada, me giro y me hace un leve movimiento con la mano para que me acerque. A medida que me acerco me voy dando cuenta de que no es del todo humano. Tiene rasgos humanos, pero también animales. No me asusta a pesar de su aspecto. Su mirada, que la capto de lejos, no refleja malícia. Está desnudo, recubierto de un grueso vello abundante y en los sitios despoblados, su piel aparenta ser rígida, gruesa, ruda, oscura. Sus manos, con dedos extremadamente largos, son fuertes y elegantes, aunque podrían ser armas letales con esas largas uñas. Las piernas parecen contrahechas, la rodilla se le dobla hacia atrás y le obliga a adoptar una postura extraña sentado en la silla.
Sigo acercándome y me indica una silla situada frente a él. Me fijo en dos protuberancias que le sobresalen ligeramente del vello a cada lado de la parte superior de la frente. Tomo asiento frente a él y mi vista le recorre curiosa e incrédula de abajo a arriba, hasta llegar a sus ojos que me atrapan. Debo estar a unos tres metros de él, pero me da la sensación de que sus ojos están a menos de un palmo de los mios. Veo como varía el tamaño de su iris, como cambia de color, como la profundidad de su mirada me traspasa y soy incapaz de ocultarle mis pensamientos. No me habla pero está comunicándome con una nitidez extraordinaria lo que sucede en el mundo, lo que me sucede a mi, mis errores y virtudes, mi pasado, presente y futuro, cuando por el alcance de la información, salto como un resorte de la silla asustado. Sus únicos movimientos son ligeros ladeos y balanceos de la cabeza, pero sus ojos gozan de una actividad frenética. De alguna manera me tranquiliza y me obliga a seguir sentado. Me hace comprender lo que me comunica, lo entiendo todo, no hay vuelta de hoja. Me hace partícipe de la sabiduría, me habla de antes de que el mundo fuera mundo y el hombre fuese hombre. Veo como el hombre evoluciona y su devenir como especie. Veo como el hombre se pervierte, miente, crea sus ídolos y dioses para su propio interés y beneficio en contra de muchos otros, cómo toman posesión de lo que ellos llaman el bien y prohiben lo que les interesa, ponen reglas y matan en nombre esos supuestos dioses, y reina la perversión y crecen las generaciones bajo esa bandera.
Necesito tu ayuda, -me dice-, Pon luz donde no la hay, y destierra la oscuridad disfrazada de falsa luz crepuscular. Necesitaré una fuerza que no tengo -le solicito-, y tras su respuesta atronadora, he vuelto a despertar en mi cama, esta vez envuelto en sudor y cerca de la hora matutina, recordando sus últimas palabras: "invoca mi nombre: Mefistófeles".

viernes, 8 de abril de 2011

Judas

Mi nombre es Judas y no soy un traidor.
Así he decidido que comience la novela en la que desde hace tiempo estoy trabajando y hoy, por fin, he iniciado su transcripción. Puedo adelantar que será en parte autobiográfica, basada en mis experiencias que, como hombre que ha vivido casi 77 años de edad, dispongo de algún privilegio al respecto y, añadido a la lucidez que me acompaña en muchos momentos, puedo permitirme el lujo de enfocarla oportunamente otorgándole los matices convenientes y siempre dentro de mis posibilidades. Por eso, estimado lector, me permitiré en mi obra giros y expresiones que quizá no te agraden, que no sean del gusto general e incluso te parezcan aborrecibles. No esperes condescendencia por mi parte. Me queda un año de vida y voy al grano sin muchas florituras. Te aviso y quien lo hace no peca de traidor.
A diferencia de mi persona, el protagonista de la novela es joven e inexperto en el momento de comenzar la historia. Vivió varios siglos atrás aunque tenía gran capacidad para anticiparse al futuro. Lo que tenemos en común es que mi nombre también es Judas y tampoco soy un traidor.

miércoles, 6 de abril de 2011

Capocorb

      >    #Marca 1#
    [ Cronograma cuerpo 1:

    - SONIDO: entra suave de fondo el tema Another World, de Antony & the Johnsons

    - IMAGEN: Cámara a 70m altura sobrevolando lento en linea recta, toma picada, corta distancia focal, mostrando a vista de pájaro el entorno del área donde se desarrolla la acción. Tras haber pasado sobre el conjunto arqueológico, balancea, inclina y cierra encuadre suavemente en el autocar que acaba de llegar al párking. Cámara a pie cuando la gente empieza a salir. Las voces del grupo predominan sobre la música. Diferentes comentarios en alemán. La cámara sigue avanzando captando miradas y sensaciones del grupo. Cuando éste empieza a disgregarse, la cámara se eleva captando grupo y algo de zona de interés arqueológico]

    -NARRACIÓN: El frescor de la mañana de verano acentúa los olores mediterráneos que flotan etéreos acariciando el entorno: romero, jaguarzo, lentisco, tomillo... Inquietos mirlos y gorriones se encargan de la melodía que acompaña los aromas. El colorido tropel de turistas ataviados con sus gafas de sol, camisetas publicitarias o floreadas, bermudas y sandalias, baja del autocar con sus pequeñas cámaras fotográficas digitales; pisotea y recorre el terreno alrededor del poblado talayótico, insensible e indolente, ignorante del dolor, la desesperación y la sangre que yacen enterrados bajo sus pies. Pasean, charlan y rien ajenos al crudo drama que se desarrolló durante muchos largos años aquí mismo, hace unos tres mil años, cuando esta tierra era escenario de sangrientas peleas, atroces carnicerías, saqueos despiadados, angustiosos secuestros, cuando la muerte era habitual y la lucha por la vida pertenecía al azar.

      >    #Marca 2#
    [ Cronograma cuerpo 2:

    - SONIDO: fusiona suavemente el tema anterior con Sens of doubt, de David Bowie.

    - IMAGEN: La cámara alterna vista rasa con tomas directas, encuadres abiertos, entorno y personas, hasta que se centra sobre Hans. Se cierra encuadre hasta sus ojos y fusiona a los ojos del protagonista, tres mil años antes. La cámara muestra el entorno, girando 360º suavemente. ]

    - NARRACIÓN: Hans se sienta en una roca sobresaliente desde donde domina el terreno colindante. Toma unas fotos a su familia que camina unida al grupo que observa los restos arqueológicos sin mucho interés. No sabe que en esa misma piedra fueron degollados el jefe del clan y toda su familia, uno detrás de otro, en un acto de venganza. No sabe ni oye los gritos y alaridos que una terrorífica noche de luna menguante, tres mil años atrás, invadieron este espacio.