viernes, 8 de abril de 2011

Judas

Mi nombre es Judas y no soy un traidor.
Así he decidido que comience la novela en la que desde hace tiempo estoy trabajando y hoy, por fin, he iniciado su transcripción. Puedo adelantar que será en parte autobiográfica, basada en mis experiencias que, como hombre que ha vivido casi 77 años de edad, dispongo de algún privilegio al respecto y, añadido a la lucidez que me acompaña en muchos momentos, puedo permitirme el lujo de enfocarla oportunamente otorgándole los matices convenientes y siempre dentro de mis posibilidades. Por eso, estimado lector, me permitiré en mi obra giros y expresiones que quizá no te agraden, que no sean del gusto general e incluso te parezcan aborrecibles. No esperes condescendencia por mi parte. Me queda un año de vida y voy al grano sin muchas florituras. Te aviso y quien lo hace no peca de traidor.
A diferencia de mi persona, el protagonista de la novela es joven e inexperto en el momento de comenzar la historia. Vivió varios siglos atrás aunque tenía gran capacidad para anticiparse al futuro. Lo que tenemos en común es que mi nombre también es Judas y tampoco soy un traidor.

No hay comentarios: