Hoy llevo a cabo la auto-conversación
que no hace mucho tiempo me he planteado realizar. El motivo de ésta no es otro
que la de indagar en el subconsciente. Extraer con método expeditivo
reflexiones y alternativas con el fin de acaparar un amplio rango de ideas
sobre el mismo tema.
Para darle un rasgo más peculiar a la entrevista y diferenciarla de otras que pueda haber, la denominaré Audiencia A&A (Aquí y Ahora).
Para darle un rasgo más peculiar a la entrevista y diferenciarla de otras que pueda haber, la denominaré Audiencia A&A (Aquí y Ahora).
Son las 22:26h, el aire es cálido, cae una ligera lluvia cuyas gotas oigo golpear en la barandilla de la terraza, algún que otro fogonazo lumínico señala un rayo como su origen e inunda de luz blanca y momentánea el salón donde estoy escribiendo, además del cielo nocturno. Oigo lejos el siniestro retumbar del trueno.
Me gustan las
tormentas. Intuyo o quiero pensar que es reminiscencia del pasado ancestral, el
sentimiento que heredamos y transmitimos a la vez, el sosiego y seguridad que
transmite estar a resguardo en un refugio mientras en el exterior las
inclemencias meteorológicas castigan la faz terrestre y a sus moradores.
Vayamos, pues, sin más dilación a la conversa.
Tema 1 – TRABAJO
Vayamos, pues, sin más dilación a la conversa.
Tema 1 – TRABAJO
A- Muchos años
trabajando en la misma empresa…
B- Así es, y como en otras partes, el paso del tiempo deja su huella corrosiva de tal manera que puedo hablar de crisis laboral.
C- Muchos años en la
empresa implica, supuestamente, una estabilidad consolidada. Es, para muchos,
una ventaja a tener en cuenta. Quizá no deberíamos hablar de crisis laboral,
sino de otro tipo de crisis.
A- Vale, supongamos que hablamos de crisis laboral. ¿En qué sentido sería?
B- Falta de aliciente, falta de interés, carencia de estímulos propicios para emprender cada día el trabajo con alegría e interés.
C- Podría hablarse
quizá de cierto tipo de crisis existencial.
A- vamos con la
primera idea, de momento. ¿a qué atribuyes esa crisis laboral? Después veremos
si puede extenderse en el rango existencial.
B- No hay
satisfacción ni crecimiento personales en las tareas que llevo a cabo. Hasta
ahora era imprescindible mi tarea y tenía una función específica: cumplir con
los plazos hipotecarios. Una vez finalizada la hipoteca, no hay lazo que cierre
tan fuerte como para obligarme a perpetuarme en la tarea y valorar como
imprescindible el trabajo que realizo. Desearía desarrollar una labor con
cierto beneficio social, saber que estoy dedicando el tiempo a algo realmente
necesario que puede ser interesante y enriquecedor a muchos niveles y no sólo
para mí.
C- Podría detectarse
un descontento vital más allá del simple hecho laboral. Me inclino a pensar en
cierta crisis que no tiene que ver con la dinámica laboral, sino con el hecho
de invertir el tiempo personal en algo que satisfaga espiritual y éticamente.
A- ¿Ves una posible
solución?
B- No, no la veo
pensando en que la raíz del problema sea cansancio laboral. Cualquier cambio
laboral puede ser desastroso en este punto del recorrido. Y, si además la raíz
del problema no es laboral, más me pierdo.
C- Si no es de
índole laboral necesitas bucear en tu mente. Necesitas buscar las raíces. Hay
que trabajar a fondo el tema.
A- Si no hay
solución, tampoco hay problema.
B- Quizá el hecho de que no haya solución ya es en sí un problema. Un punto clave podría tratar sobre la necesidad de sentirse útil y activo.
C- Entonces... ¿Puede que no te sientas útil ni activo en algún momento?, ¿o puede ser una cuestión de reconocimiento?
B- Puede que sienta que la utilidad extraída de mi actividad sea vana y enfocada a asuntos ínfimos, intrascendentes, fútiles, para nada vitales. Envidio a quienes dedican su tiempo a proyectos enriquecedores para la sociedad o el medio ambiente. Creo que disfrutaría sintiéndome útil en ese sentido.
B- Quizá el hecho de que no haya solución ya es en sí un problema. Un punto clave podría tratar sobre la necesidad de sentirse útil y activo.
C- Entonces... ¿Puede que no te sientas útil ni activo en algún momento?, ¿o puede ser una cuestión de reconocimiento?
B- Puede que sienta que la utilidad extraída de mi actividad sea vana y enfocada a asuntos ínfimos, intrascendentes, fútiles, para nada vitales. Envidio a quienes dedican su tiempo a proyectos enriquecedores para la sociedad o el medio ambiente. Creo que disfrutaría sintiéndome útil en ese sentido.
C- Quisieras dedicar
tu tiempo a causas nobles en lugar de pasar vácuamente el tiempo en labores
remuneradas por el simple hecho de disponer de capital a final de mes para
poder pagar los gastos necesarios y los auto-impuestos.
A- Ahí andamos. La
solución pasa por encontrar la actividad que cumpla tus expectativas, además de
que cumpla invariablemente a final de més con el objetivo de toda actividad
remunerada.
C- ¿Crisis laboral? No creo. Más bien es descontento por el sentimiento abrumador del tiempo perdido y desperdiciado.
B- Pues dejémoslo en descontento. Ciertamente una crisis tiene que ver con la dificultad de elección entre una situación y otra u otras alternativas. Uno entra en crisis frente a la tensión de la elección. En este caso no creo que se trate de elección, puesto que no hay alternativas donde escoger. Cuando las haya, podremos hablar de crisis.
C- ¿Crisis laboral? No creo. Más bien es descontento por el sentimiento abrumador del tiempo perdido y desperdiciado.
B- Pues dejémoslo en descontento. Ciertamente una crisis tiene que ver con la dificultad de elección entre una situación y otra u otras alternativas. Uno entra en crisis frente a la tensión de la elección. En este caso no creo que se trate de elección, puesto que no hay alternativas donde escoger. Cuando las haya, podremos hablar de crisis.
A- Reflexiona sobre
la necesidad e importancia de valorar positivamente la actividad laboral
actual. Puede que ayude a contrarrestar el sentimiento de descontento.
B- Que por otro
lado, el origen del descontento quizá resida en el tiempo libre mal gestionado.
Hay que organizarlo.
C- Asunto zanjado. O eso creo. Al menos quedo satisfecho.
Tema 2 – VIDA
A- ¿Contento con la
vida?
B- Pregunta
demasiado amplia y ambigua.
C- Dejaremos el pasado y el futuro y nos centraremos en el presente: ¿Contento con la vida que llevas?
(La pregunta cae cuando la tormenta se acerca ostensiblemente. La lluvia cae con más ganas, el ritmo del relampagueo se acelera. El trueno se redobla. Intento concentrarme. El aire sigue cálido, lo noto húmedo. No corre brisa alguna).
B- Supongo que la
vida que llevo es la consecuencia de muchos actos realizados y decisiones
tomadas. No voy a renegar de ellos. Producto de decisiones que, acertadas o no,
decidí en algún momento era lo que más convenía. Nunca sabremos si el camino
divergente hubiera sido mejor. Las circunstancias son cambiantes, como el
entorno y las conveniencias. Todo es accidental. Lo realmente estructural es la
conciencia y su soporte. Algo común a todo ser viviente.
(Por fin estalla un relámpago sonoro cercano)
C- Creo que no has
contestado a la pregunta.
B- Contento con la vida porque ha sido decisión mía, equivocada o no, la de estar cómo y dónde estoy. Otra cosa distinta es si me siento feliz. Me lo preguntarás ahora, supongo.
A- Sigue, pues.
¿Feliz?
B- La felicidad se
compone de pequeños momentos. Es un estado pasajero y fugaz. No creo en la
felicidad constante e imperecedera. No es lógica ni razonable. Y sí, tengo esos
pequeños momentos que iluminan mi vida y es necesario agradecerlos y valorarlos.
Probablemente sean la clave de la estabilidad emocional de cada uno.
C- La felicidad, sólo o en compañía?
C- La felicidad, sólo o en compañía?
B- Indistintamente
al ser un estado mental producto de encontrarse bien, positivo, en paz, en
armonía y sintonizar con el entorno. En compañía de la pareja puede que la
felicidad mute en alegría, al compartir el momento o experiencias, sentimientos
o sensaciones.
A- Entonces, ¿cómo
defines ser feliz?, ¿qué es ser feliz?
B- Ser feliz es
aquella sensación que se siente cuando hay plena satisfacción con uno mismo.
Cuando nada perturba la armonía interna-externa.
C- Entonces... ¿eres
feliz?
B- Creo que podría definirme así. A pesar de algunos descontentos que arrastro.
B- Creo que podría definirme así. A pesar de algunos descontentos que arrastro.
A- La felicidad ilumina
la vida. Los descontentos, ¿la oscurecen?
B- Sí, claro.
A- ¿Qué descontentos permites que te oscurezcan la vida?
B- Educación o sentimientos heredados, producto de una idiosincrasia particular, un origen y desarrollo cultural particular de una sociedad determinada. Ese cúmulo sociocultural heredado y adquirido nos da pautas y las llevamos en el subconsciente bien enraizadas.
(Se mueve una agradable brisa. El aire es fresco ahora. Respiro
agradecido. Sigue tronando, relampagueando y lloviendo, aunque parece que va menguando la intensidad).
Quiero decir que mi
desarrollo mental en la infancia se realizó con unas ideas particulares, las
cuales quisiera haber podido escoger y reflexionar para evitar su arraigo en
capas muy profundas de la psique.
C- ¿Dónde estás
yendo?
B- Quiero decir que cuando empecé a pensar, a ser consciente, nunca me hubiera planteado la posibilidad de que podían suceder cosas como las que me han sucedido.
Si había divorcios, era una cosa de una sociedad lejana. Si había hijos de padres separados, era algo que jamás había ni contemplado ni asumido. Si había traición y falta de lealtad en una pareja, era algo inasumible por mi parte, no estaba destinado a pasar por aquello, porque no lo contemplaba. No existía en mi mundo.
A- ¿Y, entonces?
B- Entonces sucede lo indeseado e impensado, irrumpe lo que no existía en tu mundo y se te rompen los esquemas. Es irreparable. Es doloroso. Es caer al abismo y, al recuperar el aliento mucho tiempo después, sabes que has dejado algo en el fondo. Algo importante e irrecuperable. Pero sigues viviendo, porque es otro mensaje inscrito en los genes. Sobrevivir a toda costa. Somos marionetas de la vida.
A- Regresemos al
aquí y ahora. Tus descontentos.
B- Desde el momento X en el que salta por los aires tu esquema vital, la vida se convierte en un viaje atado a una carretilla que, a toda velocidad descontrolada, recorre las vías sinuosas y violentas de una montaña rusa: Subes, bajas, continuamente subes y bajas sin parar… reflexionas, aprendes, asumes, o no. Emociones encontradas. Ánimos desencontrados, sentimientos que no sabes cómo pillarlos ni de dónde surgen. Aprendes a sobrevivir al día, te has convertido en un indigente emocional.
A- ¿Te sientes como
un indigente emocional?
B- Si, a veces sí. Más veces de las que quisiera.
C- No debes pasar
por alto que tú y sólo tú eres el único pilar en el que puedes sostenerte en
tiempos de huracán.
B- A veces uno se cansa emocionalmente de mantenerse a flote, de recolocarse sobre el pilar que le sustenta, de mantenerse de pie y aguantar las formas cuando el fondo es una ciénaga.
A- ¿Cuál es el motivo
por el que te sientes indigente emocional?
B- Creo que el
motivo viene dado por mi continua y espontánea búsqueda del equilibrio. Supongo
que es común en los mortales.
(Vuelve a arreciar la lluvia. Me satisface escucharla y me sosiega)
(Vuelve a arreciar la lluvia. Me satisface escucharla y me sosiega)
C- Todos buscamos el
punto de "no sufrimiento" o, dicho de otra manera, escapamos de las
situaciones que nos provocan dolor.
B- Mi equilibrio
pasa por compartir con la persona amada el tiempo y el espacio. Disponer en los
bolsillos y a mano, en todo momento posible, del sentimiento de amistad,
confianza, de amparo, de fidelidad; de saberse amado y deseado y amar y desear
a la vez, de respetar y ser respetado, de apoyar e ilusionar, de proyectar y
dialogar sin espacios oscuros, sin rincones que alerten de espacios tabúes, prohibidos
o censurados.
Considero el proyecto común como la más elevada cota a asumir y más aún a mantener mediante el diálogo constructivo, la tolerancia y la reflexión continuos, para seguir creciendo en el seno conyugal, en colaboración incondicional. Y todo ello, con todo el respeto, comprensión y tolerancia por la individualidad de cada miembro.
Considero el proyecto común como la más elevada cota a asumir y más aún a mantener mediante el diálogo constructivo, la tolerancia y la reflexión continuos, para seguir creciendo en el seno conyugal, en colaboración incondicional. Y todo ello, con todo el respeto, comprensión y tolerancia por la individualidad de cada miembro.
C- Has pasado por
encima de la felicidad individual, de un flechazo.
¿No contemplas el equilibrio en solitario?
A- O expresado de diferente manera: ¿Tu felicidad depende de otra persona?
¿No contemplas el equilibrio en solitario?
A- O expresado de diferente manera: ¿Tu felicidad depende de otra persona?
B- En solitario me
puedo sentir y me siento bien. Actúo e interactúo, vivo y sigo creciendo. La felicidad
depende de la armonía que emana de nosotros mismos. No necesitas de nadie para
sentirte feliz. Me siento feliz al contemplar sanos y contentos a mis hijos, me
siento feliz en lo alto de una cima que ha costado conquistarla contemplando el
paisaje y armonizando con el entorno, me siento feliz después de un día duro y
productivo de trabajo y sentirme en casa, en mi refugio seguro, satisfecho, y
también me siento feliz al saber que alguien muy afín decide compartir conmigo
su vida.
C- Armonía. Estabilidad.
Equilibrio. ¿Los echas a faltar?
B- No, salvo alguna
excepción.
A- Entiendo que, si
te sientes indigente emocional es porque algo falla. Te sientes incómodo, de
alguna manera.
B- Sucede que cuando compartes parte muy limitado de tu tiempo con la persona a quien amas, sigues viviendo y creciendo con el apoyo supuestamente incondicional de la pareja. Se crece gracias a la mutua interacción, a la comunicación y a la voluntad invariable de hacerlo. Se estrechan los lazos entre ambos si hay entendimiento y comprensión, son las semillas del amor.
El tiempo y la
distancia, aunque breves, son baches en la superficie de la vivencia de la
pareja. O así lo siento yo. Y antes de que lo digas tú, te lo digo yo. Hay
discrepancias en cuanto al efecto de este binomio en el seno conyugal, por
decirlo de alguna manera. Punto discordante y al que, por su incoherencia en mi
estructura de pensamiento funcional, no puedo o no sé hacerle frente.
C- Insinúas que la falta de convivencia continua te provoca caos o desequilibrio emocional.
C- Insinúas que la falta de convivencia continua te provoca caos o desequilibrio emocional.
B- Así lo siento y
entiendo. Y de ahí mi insistente búsqueda de equilibrio, que lo veo reflejado
en la convivencia plena y enriquecedora, tolerante y comprensiva de dos seres
civilizados con voluntad de caminar juntos.
Si vives solo, lo asumes y te estructuras para tal caso. No hay conflicto interno porque actúas o interactúas en consecuencia.
Si no vives solo, el esquema es diferente, tus pretensiones de comunicación e interacción son otros y están enfocados al vínculo que te debe aportar estabilidad.
Si vives solo, lo asumes y te estructuras para tal caso. No hay conflicto interno porque actúas o interactúas en consecuencia.
Si no vives solo, el esquema es diferente, tus pretensiones de comunicación e interacción son otros y están enfocados al vínculo que te debe aportar estabilidad.
C- ¿Una relación que
no sea a tiempo completo no te aporta estabilidad?
B- Creo que la falta de comunicación fluida, directa y continua, la falta de tiempo completo, producen ambos juntos cierto estrés y desequilibrio al intentar de forma espontánea y natural buscar la postura que facilite la interactuación entre ambos. Creo que los dos mundos que cohabitan a tiempo escaso permanecen cada uno en su atmósfera y no hay un intercambio real que pueda asumir el subconsciente. Los baches que suponen la falta de tiempo, su inconstancia e irregularidad, me provocan vacíos incómodos, queriendo decir con ello que en esos casos uno tiende a buscar el punto de equilibrio, pero no se encuentra porque no consigo captar la estructura de funcionamiento de la convivencia parcial, y únicamente lo hago o podría hacer teniendo en cuenta una estructura de convivencia completa, que entiendo como la máxima expresión de dos personas que han decidido aunar esfuerzos y tirar juntas en el sendero de la vida, porque son afines y la interactuación acrecienta su felicidad y satisfacción y así entiendo que también lo entiende y acepta el subconsciente.
B- Creo que la falta de comunicación fluida, directa y continua, la falta de tiempo completo, producen ambos juntos cierto estrés y desequilibrio al intentar de forma espontánea y natural buscar la postura que facilite la interactuación entre ambos. Creo que los dos mundos que cohabitan a tiempo escaso permanecen cada uno en su atmósfera y no hay un intercambio real que pueda asumir el subconsciente. Los baches que suponen la falta de tiempo, su inconstancia e irregularidad, me provocan vacíos incómodos, queriendo decir con ello que en esos casos uno tiende a buscar el punto de equilibrio, pero no se encuentra porque no consigo captar la estructura de funcionamiento de la convivencia parcial, y únicamente lo hago o podría hacer teniendo en cuenta una estructura de convivencia completa, que entiendo como la máxima expresión de dos personas que han decidido aunar esfuerzos y tirar juntas en el sendero de la vida, porque son afines y la interactuación acrecienta su felicidad y satisfacción y así entiendo que también lo entiende y acepta el subconsciente.
A- Deberías analizar
a fondo por qué sientes como baches emocionales la ausencia temporal de la
pareja.
C- Deberías valorar positivamente el tiempo que pasas con tu pareja y aprender a cambiar de estructura de pensamiento cuando no estás con ella. Aprender a cambiar el chip. Al fin y al cabo, la adaptación al medio es cuestión de inteligencia y la que nos permite sobrevivir.
B- Adaptación y su asimilación. Efectivamente es la clave.
Adaptarme al cambio de ritmos, ser consciente de ello, asumirlo y aceptarlo.
Tarea que me apunto y, necesariamente, la labor pasa por el equilibrio emocional.
Satisfecho de la conversa.
Son las 23:58h. Seguiremos
la conversa en otro momento.
Clausuro este día.
Clausuro este día.
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