jueves, 12 de abril de 2018

Niebla

La espesa niebla limita mi visión
en la estrecha calle poco iluminada
fría y húmeda noche
en el barrio antiguo de la ciudad
ahora oscura, dormida y vulnerable

A mis oídos solo les llega
la reverberación de los pasos
que marco sobre la piedra mojada
y el chapoteo que moja mis zapatos
en algún que otro sucio charco

Avanzo porque lo contrario es muerte
y muerte es saberse parado
y parado estoy sin tenerte
cuando tenerte es infinito
aliento, color y vida

Y es muerte el no tenerte
y a la vez que teniéndote no saber
si estás conmigo y yo contigo
que estando contigo, tú no conmigo
fallezco por saberte ida

Ser amante y creerte desamado de esa amante
que es amada y ahora creo desalmada
del ser, y al no estar brota el éter
de la incerteza que oculta el halo
que ilumina tu referencia, al horizonte

En vano afán ilusorio
persigo tu sombra entre la niebla
juego de luces fantasmagórico
me ofrecen las farolas iluminadas
en el laberinto urbano de tus palabras

Doblo la esquina y creo verte
lejana, me miras y ríes, corres
desapareces envuelta en el paño
del silencio y de la oscuridad
Creo oírte susurrar mi nombre

No hay mañana si no hay luz
y ésta está secuestrada
como la alegría y la esperanza
en la casa del saberte
que sigues siendo conmigo