cayendo veloces al oscuro vacío del olvido
No hay recuerdo ni melancolía donde sujetarse
No hay fijaciones en el paredón del alma desnuda
Dulce es la muerte sin dolor
Asfixiante la vida sin amor
Recorren fríos espacios infinitos mis ojos
deseando reencontrarse con tu cálida mirada
No es sino hielo e hiriente arista la recompensa
que se clava displicente desgarrando mi llanto
Asfixiante muerte de dolor
Dulce evasión del desamor
Languidece el ser atrofiando el sentido
mientras caen como gotas de lluvia invernal
los días envueltos en monótono grisáceo
como papel que envuelve el regalo de la vida
Dulce es la muerte sin dolor
Asfixiante la vida sin amor